LA VEGETACION TAMBIEN SE LEE

Thursday, July 13, 2006

ACARICIAR LOS ÁRBOLES
TITULO: "Donde el corazón te lleve"
AUTOR: Susanna Tamaro
"22 de noviembre (..)
Esta noche ha cambiado el tiempo; llegó el viento del este y en pocas horas barrió todas las nubes. Antes de sentarme a escribir he dado un paseo por el jardín. La bora todavía soplaba con fuerza, se metía bajo las ropas. Buck estaba eufórico, quería jugar, trotaba a mi lado con una piña en la boca. Reuniendo mis pocas fuerzas conseguí arrojársela solamente una vez: fue un vuelo brevísimo, pero él se quedó contento lo mismo. Tras haber controlado las condiciones de salud de tu rosa, fui a saludar al nogal y al cerezo, mis árboles predilectos.
¿Recuerdas cómo me tomabas el pelo cuando me veías inmóvil acariciando sus troncos?.”¿Qué estás haciendo?- me decías-. Después, cuando te hacía notar que tocar un árbol no es distinto a tocar cualquier otro ser viviente, y que hasta es mejor, te encogías de hombros y te marchabas irritada. ¿Qué por qué es mejor? Porque si le rascas la cabeza a Buck, por ejemplo, si, claro, siento algo cálido, vibrante, pero en ese algo siempre hay debajo una sutil agitación. Es la hora de la comida, que está demasiado cerca o demasiado lejos, es la nostalgia de ti, o incluso sólo el recuerdo de un mal sueño. ¿Entiendes? En el perro, como en el hombre, hay demasiados pensamientos demasiadas exigencias. El logro de la quietud y de la felicidad nunca depende solamente de él.
En el árbol, en cambio, el asunto es diferente. Desde que brota hasta que muere, siempre está inmóvil en el mismo sitio. Con las raíces se acerca al corazón de la tierra más que cualquier otra cosa, con su copa es lo que más cerca está del cielo. Por su interior la savia corre de abajo arriba, de arriba abajo. Se extiende y se retrae según la luz del día. Espera la luz del sol, espera la lluvia, espera una estación y después la otra, espera la muerte. Ninguna de las cosas que le permiten vivir depende de su voluntad. Existe y basta. ¿Entiendes ahora por qué es hermoso acariciarlos? Por la solidez, por su aliento tan prolongado, tan sosegado, tan profundo. (...)

22 de diciembre(...)
Cada vez que te sientas extraviada, confusa, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer. Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular su savia. Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de flores y de frutos.
Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad con que respiraste el día que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve.

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